5 de Julio, la elección del abstencionismo
Estamos ya en plena campaña electoral… No llegamos a esta etapa precisamente en el mejor momento. Además de la emergencia sanitaria por el virus de influenza humana, es evidente la enorme brecha, que crece a pasos agigantados, entre ciudadanía y clase política.
El desinterés ciudadano en la política aumenta, en buena medida, auspiciado por partidos y políticos, quienes sólo voltean a ver a la sociedad en época electoral.
.jpg)
Ya la etapa de precampañas, que concluyó el pasado 11 de marzo, evidenció una disociación absoluta entre la actividad política que pretenden llevar a cabo los partidos —todos— y la realidad del ciudadano común al que pretenden convencer sólo para arrancarle el voto.
Por ejemplo, la Encuesta Nacional Sobre Cultura Política y Prácticas Ciudadanas realizada por la Secretaría de Gobernación, dada a conocer hace algunas semanas, puso el dedo en la llaga: sólo 4 % de los mexicanos confía en los partidos políticos y únicamente uno de cada 10 cree que los diputados y senadores toman en cuenta los intereses de la población al momento de legislar.
Lo dicho, la brecha crece. Y crece porque los partidos políticos son incapaces de mostrarse cercanos a la ciudadanía. Porque observamos candidatos que brincan de un partido a otro sin pudor alguno. Crece porque, salvo contadas excepciones, no parece haber principios ni ética entre quienes se ostentan como representantes populares. Crece porque la clase política no se ha cansado de defraudar una y otra vez a los ciudadanos que les manifiestan su confianza. Porque tenemos un árbitro electoral deslegitimado y atado de manos. Porque los partidos privilegian la confrontación a las propuestas. La brecha crece porque la partidocracia, empeñada en que sus miserias no sean exhibidas en los procesos electorales, convirtió al IFE en un organismo de censura. Crece porque la autoridad electoral y los partidos creen que con “milagrosos” spots publicitarios los ciudadanos se interesarán en el proceso electoral.
Para el 5 de julio, los mexicanos habremos visto o escuchado más de 24 millones de spots. La gran mayoría de ellos huecos y sin sustento. Así, a nadie debería extrañar que el desánimo por la política entre los ciudadanos, contagiado por la partidocracia, siga aumentando.
Porque tanto partidos como candidatos, lejos de acercar, alejan al ciudadano. Lejos de motivar, desmotivan a la sociedad. Lejos de estimular, desincentivan a la población.

Y la brecha crece cuando observamos cómo nuestro sistema es, además de descaradamente malo, de altísimo costo.
Por ejemplo, el gasto electoral de 2009 asignado al IFE, al Tribunal Electoral y los partidos políticos equivale al presupuesto de la Secretaría de Salud para todo un año de ejercicio.
Mientras los primeros ejercerán en conjunto 16 mil 600 millones de pesos, la dependencia encargada de la salud federal tendrá asignados 17 mil millones.

Por si fuera poco, el gasto electoral y de partidos es mucho mayor que el monto asignado a entidades especializadas en atención a la salud.

Los 12 mil 100 millones de pesos aprobados al IFE para este año equivalen a lo que en conjunto reciben siete hospitales especializados y 11 institutos de investigación como el de Cardiología, Cancerología, Neurología, Pediatría, Nutrición o Enfermedades Respiratorias, que tantas limitaciones tuvo para atender a pacientes del virus AH1N1.

Otro botón de muestra: los partidos políticos tendrán para las elecciones locales y federales un monto que supera en seis veces el presupuesto del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, organismo dedicado a la prevención y seguimiento de padecimientos como la influenza.

Y así podríamos seguirle.
Queda de manifiesto que a la partidocracia le importa más el tamaño de su botín que la salud de los mexicanos.

Así, nadie debería de sorprenderse con datos como el del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública, de la Cámara de Diputados, que en el estudio Elecciones 2009 estima que en los comicios del próximo 5 de julio el abstencionismo fluctuará entre 65% y 69%.

Nos encaminamos, pues, a un histórico nivel de abstencionismo que, en los hechos, será la muestra más palpable del hartazgo ciudadano frente a la clase política.

DE MUY PARTICULAR INTERES ME RESULTO LA NOTA PORQUE MENCIONA UNO DE LOS PROBLEMAS MAS GRANDES QUE TENEMOS EN ESTE PAIS: LA ORIENTACION DEL PRESUPUESTO.

EL INSTITUTO DE SEGURIDAD SOCIAL Y SERVICIOS PARA LOS TRABAJADORES DEL ESTADO, DISEÑADO PARA CUBRIR LAS NECESIDADES MEDICAS Y SOCIALES (ENTRETENIMIENTO, CULTURA, VIVIENDA, PENSIONES, ETC.) SE ENCUENTRA EN UN LAMENTABILISIMO ESTADO DE INFRAESTRUCTURA, LOS HOSPITALES (CON EXCEPCION DEL CMN 20 DE NOVIEMBRE donde se canaliza gran parte del presupuesto de esta institución)) ESTAN EN CONDICIONES DEPLORABLES, SON CASCARONES ANTIGÜOS, VEJESTORIOS QUE CON EL PASO DEL TIEMPO, LOS PARCHES Y LAS MODIFICACIONES PARA TRATAR DE SUBSANAR EN ALGO LA FALTA DE ESPACIO, SE HAN CONVERTIDO EN UNOS "MUEGANOS" DE CONCRETO AMORFOS, CON UN ASPECTO DEPRIMENTE (me refiero principalmente a los hospitales generales) DONDE SE PRETENDE BRINDAR ATENCION DE EXELENCIA CON METODOLOGIA DEL SIGLO PASADO, FISICAMENTE, NO HAY ESPACIO Y OBVIAMENTE EN UNA EPIDEMIA, ESTO HUBIESE QUEDADO AL DESCUBIERTO DE UNA FORMA CRIMINAL, DE AHI EL PANICO Y LA EXAGERACION CON LAS MEDIDAS SANITARIAS, POR QUE SI BIEN ES CIERTO QUE ALGUNOS SECTORES COMO EL TURISTICO SE VIERON AFECTADOS CASI AL BORDE DE LA QUIEBRA, SI SE LOGRO OCULTAR EL ESTADO ACTUAL DEL SISTEMA DE SALUD, Y PEOR AUN, SE HUBIESEN TENIDO QUE DESTINAR GRANDES SUMAS DE DINERO PARA CONTROLAR UNA EPIDEMIA "CARISIMA" (porque, si alguiEn no sabe, las enfermedades ventilatorias son de las más caras de atender por la necesidad de ventiladores principalmente y la gran cantidad de personal que se requiere para dar asistencia a un paciente intubado).

BAJO ESTAS CIRCUNSTANCIAS, NO HUBIESE HABIDO DINERO QUE ALCANZARA PARA SOPORTAR LA CRISIS DE SALUD, Y PUES SE HUBIESE TENIDO QUE TOMAR DE ALGUN LADO, QUIZA DE EDUCACION O JODER MAS A LA INVESTIGACION, CIENCIA Y TECNOLOGIA, PERO Y ¿ SI HUBIESEN TENIDO QUE TOMARLO DEL IFE O LOS PARTIDOS?, NOOOO, JAMAS, MEJOR QUE SE VAYA A LA CHINGADA EL SECTOR TURISTICO, TOTAL, ESO ES ASUNTO DE ELLOS Y DE LOS MILES QUE SE QUEDARAN SIN EMPLEO, PERO NUESTRO DEFICIENTE SISTEMA MEDICO NO SE VERA EXHIBIDO
SOLO ESCRIBO DE LO QUE ME CONSTA...

Porque ya quisiera yo ver a algún politico mexicano o familiar de este, esperando su turno para ser atendido en un hospital del ISSSTE, que es donde legalmente les tocaría por ser trabajadores del estado, pero NO, ellos tienen seguro de gastos medicos mayores que abarca incluso el extranjero por lo que no les preocupa gran cosa el abandono de la institución donde deberían acudir si enfermara, aunque creo que ellos no se enferman. (bueno, Fox si, pero su último diagnóstico fué psiquiatrico y no se emitió en el Hospital Fray Bernardino de la Secretaría de Salud, sino en el Vaticano)


















